¿En pleno 2026 tu entidad de salud sigue manejando procesos presenciales? Uno de los errores más comunes es asumir que digitalizar significa únicamente migrar documentos a formato electrónico. En el sector salud, la digitalización debe estar alineada con la seguridad de la información, la continuidad de la atención y la capacidad de demostrar lo que ocurrió en cada proceso.

El reto no es solo tecnológico. Es organizacional, operativo y legal.

Muchas instituciones cuentan con sistemas informáticos, pero aún mantienen procesos fragmentados, dependientes del papel o sin trazabilidad clara. Formularios impresos, consentimientos firmados a mano y documentos escaneados siguen siendo comunes, incluso en entornos clínicos con alta adopción tecnológica.

En 2026, el foco está en integrar procesos, no en sumar herramientas. Digitalizar implica que la información fluya de forma coherente entre admisiones, atención clínica, autorizaciones, facturación y gestión administrativa, sin rupturas ni pérdida de evidencia.

¿Cómo empezar a digitalizar mi institución de salud en el 2026?

El punto de partida: identidad del paciente y del personal

Cualquier proceso de digitalización en salud debe comenzar por la identidad. Identificar correctamente al paciente, al profesional de la salud y al personal administrativo es clave para evitar errores, suplantaciones y problemas de seguridad.

La identidad digital permite asegurar que quien diligencia, firma o autoriza un documento es realmente quien dice ser. En ciertos procesos, esto puede incluir mecanismos de autenticación como biometría facial, especialmente cuando se requiere mayor nivel de confianza o cuando el trámite se realiza de forma remota.

¿Cómo empezar a digitalizar mi institución de salud en el 2026?

Consentimientos y autorizaciones con respaldo

Uno de los puntos más críticos en la digitalización de una institución de salud es la gestión de consentimientos informados y autorizaciones. Estos documentos no sólo tienen valor operativo, sino también legal y ético.

En 2026, las instituciones avanzan hacia modelos donde los consentimientos se gestionan de forma digital, con firma electrónica y trazabilidad completa. Esto permite saber quién firmó, cuándo lo hizo, qué información aceptó y bajo qué condiciones. Además, facilita la custodia y recuperación de estos documentos cuando se requieren en auditorías, reclamaciones o procesos legales.

En el ámbito legal, la firma electrónica cuenta con respaldo normativo en Colombia y puede ser utilizada en el sector salud siempre que garantice principios clave como la autenticidad e integridad de la información. El Decreto 2364 de 2012 establece que la firma electrónica es válida cuando permite identificar al firmante y demostrar que su voluntad fue expresada de manera confiable, así como asegurar que el documento no ha sido alterado después de ser firmado. En la práctica, esto significa que consentimientos informados, autorizaciones y documentos administrativos pueden gestionarse electrónicamente, siempre que el proceso de firma esté acompañado de mecanismos de autenticación y trazabilidad que respalden su validez jurídica.

¿Cómo empezar a digitalizar mi institución de salud en el 2026?

Historia clínica e interoperabilidad

La historia clínica electrónica es un eje central de la digitalización en salud, pero no basta con que esté en formato digital. Debe ser accesible, segura y, cada vez más, interoperable.

El objetivo es que la información relevante del paciente pueda compartirse entre actores autorizados del sistema de salud, garantizando continuidad en la atención y reduciendo reprocesos. Para lograrlo, es necesario que los sistemas estén alineados con estándares y que exista control sobre accesos, modificaciones y uso de la información.

¿Cómo empezar a digitalizar mi institución de salud en el 2026?

Digitalizar también la operación administrativa

La transformación digital en salud no se limita al ámbito clínico. Procesos como contratación de personal, gestión de proveedores, actas, comités, autorizaciones internas y documentación administrativa también deben digitalizarse.

La firma electrónica permite agilizar estos procesos, reducir tiempos y eliminar la dependencia del papel, sin perder validez jurídica ni control. En 2026, las instituciones que avanzan más rápido son aquellas que entienden que la eficiencia operativa también impacta la calidad del servicio al paciente.

¿Cómo empezar a digitalizar mi institución de salud en el 2026?

Seguridad, trazabilidad y evidencia

En el sector salud, la información es altamente sensible. Por eso, cualquier proceso de digitalización debe contemplar mecanismos claros de seguridad, control de accesos y trazabilidad.

No se trata solo de proteger datos, sino de poder demostrar qué ocurrió en cada paso. La trazabilidad se convierte en una herramienta clave para la gestión del riesgo, el cumplimiento normativo y la confianza institucional.

¿Cómo empezar a digitalizar mi institución de salud en el 2026?

Implementar por fases, no todo al mismo tiempo

Una digitalización exitosa no ocurre de la noche a la mañana. En 2026, las instituciones que logran mejores resultados suelen avanzar por fases, priorizando primero los procesos con mayor impacto y riesgo.

Comenzar por identidad, consentimientos y firma electrónica suele ser un buen punto de partida. A partir de ahí, es posible integrar otros sistemas y ampliar el alcance de la digitalización de forma ordenada y sostenible.

¿Cómo empezar a digitalizar mi institución de salud en el 2026?

Digitalizar para cuidar mejor

El objetivo final de la digitalización en salud no es solo eficiencia. Es mejorar la atención, reducir errores y proteger tanto al paciente como a la institución.

En 2026, digitalizar una institución de salud significa contar con procesos confiables, información disponible cuando se necesita y evidencia clara de cada decisión tomada. Es un paso necesario para ofrecer una atención más segura, continua y de calidad.

En AutenTIC acompañamos a empresas de cualquier sector en la digitalización de sus procesos mediante soluciones de identidad digital, firma electrónica con validez jurídica, pagaré electrónico y más para integrar estos servicios en sus propios sistemas. Nuestro enfoque está en ofrecer herramientas seguras, escalables y alineadas con el marco legal, que permitan operar en entornos digitales con confianza y respaldo.

¿Quieres saber cómo empezar a digitalizar tu operación? agenda un espacio con nuestro equipo y charlemos un poco más sobre esto.

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