Actualmente, el comercio electrónico y las transacciones en línea han crecido exponencialmente en Colombia. Sin embargo, este avance tecnológico también ha generado nuevos desafíos en términos de protección al consumidor y regulación financiera. En respuesta a esta evolución, el gobierno colombiano anunció la Ley 2439 de 2024, que modifica el Estatuto del Consumidor (Ley 1480 de 2011) para fortalecer la seguridad jurídica en las compras digitales y en el uso de firma electrónica.
Uno de los puntos clave de esta ley es su artículo 7, que introduce regulaciones sobre los sistemas de financiación electrónica, estableciendo nuevas condiciones para el uso de tecnología en operaciones de crédito. En este artículo se aclara la clasificación de ciertos cargos como intereses, se refuerzan las obligaciones de información de los acreedores y se otorgan nuevos derechos a los consumidores.
¿Qué nos dice la Ley 2439 de 2024?
El artículo 7 de esta ley modifica el artículo 45 de la Ley 1480 de 2011, añadiendo un parágrafo tercero que establece nuevas reglas para el cobro de ciertos conceptos en sistemas de financiación digital.
Los puntos más importantes de este artículo son:
En las operaciones de crédito realizadas mediante plataformas electrónicas, el único cargo tecnológico que se le debe imponer al consumidor debe ser la firma electrónica y no debe ser considerada como interés.
Esto significa que las empresas financieras y de comercio electrónico no pueden disfrazar costos adicionales bajo conceptos como “uso de plataforma” o “servicios digitales”. Esta medida se alinea con el artículo 68 de la Ley 45 de 1990, que establece que cualquier suma que el solicitante reciba del deudor sin contraprestación distinta al crédito otorgado debe ser tratada como un interés.
Las entidades que otorgan financiamiento a través de medios digitales tienen la obligación de informar de manera clara y detallada al consumidor sobre todos los cargos asociados a la financiación, incluidos aquellos relacionados con el uso de tecnología, también debe especificar en los términos y condiciones del crédito cuáles de estos cobros se consideran intereses.
Se debe garantizar que el consumidor tenga acceso a esta información antes de aceptar cualquier contrato de financiación digital. Este punto es crucial, ya que evita prácticas engañosas en las que los consumidores terminan pagando más sin ser plenamente conscientes de ello.
¿Y qué tiene que ver con la firma electrónica?
La Ley 2439 de 2024 refuerza la confianza en el comercio electrónico al exigir mayor transparencia en la financiación de bienes y servicios digitales. Además, tiene un impacto directo en el uso de la firma electrónica, ya que muchas de estas transacciones requieren autenticación digital para garantizar su validez legal.
Algunas de las principales implicaciones de esta regulación son:
Al establecer reglas más claras sobre la firma electrónica y los términos de financiamiento, se reduce el riesgo de disputas legales entre consumidores y proveedores de servicios digitales.
Finalmente, La Ley 2439 de 2024 representa un avance significativo en la regulación del comercio digital en Colombia. El gobierno busca garantizar que las transacciones en línea sean más justas y transparentes, protegiendo a los consumidores de cargos ocultos y asegurando que cualquier costo adicional sea claramente identificado.
Para empresas de crédito digital, esta ley implica la necesidad de ajustar sus políticas y términos de servicio, asegurándose de que cumplen con las nuevas disposiciones legales. Por su parte, los consumidores deben estar atentos a estos cambios y ejercer su derecho a recibir información clara y precisa sobre cualquier financiación en línea.
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